Cada uno de nosotros tiene un rango de comportamiento adaptativos o positivos para la interacción con otros, y otro rango de comportamientos desadaptativos, o negativos en la relación interpersonal.



Todo comportamiento tiene un propósito o intención, que es la intención que está detrás de él. A partir de este esquema, se puede identificar cuatro propósitos básicos de la conducta:

Conducta Propósito o Intención
Activa / Centrada en sí mismo Hacer
Pasiva / Centrada en sí mismo Comprender
Activa / Centrada en los otros Entusiasmas
Pasiva / Centrada en los otros Colaborar

En la medida en que nuestras motivaciones cambian, nuestro comportamiento va cambiando y nos vamos adaptando a las nuevas situaciones.



En la medida en que sentimos que nuestros propósitos se ven frustrados, nuestras conductas pueden alejarse cada vez más de las zonas de comportamiento eficaz.